{"id":170,"date":"2018-12-19T07:49:25","date_gmt":"2018-12-19T07:49:25","guid":{"rendered":"http:\/\/vps359886.ovh.net\/?p=170"},"modified":"2021-07-05T06:39:12","modified_gmt":"2021-07-05T06:39:12","slug":"el-gato-negro-edgar-allan-poe","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/vps359886.ovh.net\/index.php\/2018\/12\/19\/el-gato-negro-edgar-allan-poe\/","title":{"rendered":"El gato negro (Edgar Allan Poe)"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-232\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/553516_339910596105888_545581279_n.jpg\" alt=\"\" width=\"656\" height=\"960\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/553516_339910596105888_545581279_n.jpg 656w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/553516_339910596105888_545581279_n-205x300.jpg 205w\" sizes=\"(max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/p>\n<p>(Por si todav\u00eda hay alguien que no ha le\u00eddo &#8220;El gato negro&#8221;, en la introducci\u00f3n no revelo el final, pero s\u00ed algunos elementos que, siendo un relato tan corto, merece la pena descubrirlos por uno mismo. Algunas ilustraciones las he sacado del &#8220;Vampus&#8221; n\u00ba36&#8243;, de una adaptaci\u00f3n al c\u00f3mic que me trae grandes recuerdos y me parece insuperable, tanto las ilustraciones como la adaptaci\u00f3n del texto).<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-218\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/293884_340543946042553_553134309_n.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"620\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/293884_340543946042553_553134309_n.jpg 500w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/293884_340543946042553_553134309_n-242x300.jpg 242w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p>Sin Edgar Allan Poe no solo no existir\u00eda el concepto moderno de cuento de terror sino que mucha gente no habr\u00eda tenido la posibilidad de introducirse en la Gran Literatura de una forma tan fascinante como fue mi caso y el de tantos otros devoradores de c\u00f3mics. Los relatos de Poe son aut\u00e9nticas clases magistrales de c\u00f3mo elaborar un cuento. Muchos de ellos son aut\u00e9nticos c\u00e1nones universales. He escogido &#8220;El gato negro&#8221; (caer\u00e1n muchos m\u00e1s&#8230;) por mi amor a estos peque\u00f1os felinos. La presentaci\u00f3n es id\u00edlica: un hombre apacible, amante de los animales, encuentra una mujer que comparte su afici\u00f3n y al principio todo es maravilloso.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed aparece el elemento perturbador, clave del relato: el alcoholismo del narrador. Alcoholismo que Poe pinta como un\u00a0<em>demonio <\/em>que va adue\u00f1\u00e1ndose poco a poco de \u00e9l, deteriorando su personalidad, convirtiendo su felicidad en amargura, luego en odio,\u00a0 y el odio en una ira implacable.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-326\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/el-gato-negro-7.jpge_.jpg\" alt=\"\" width=\"1553\" height=\"1170\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/el-gato-negro-7.jpge_.jpg 1553w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/el-gato-negro-7.jpge_-300x226.jpg 300w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/el-gato-negro-7.jpge_-768x579.jpg 768w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/el-gato-negro-7.jpge_-1024x771.jpg 1024w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/el-gato-negro-7.jpge_-900x678.jpg 900w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/el-gato-negro-7.jpge_-1280x964.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1553px) 100vw, 1553px\" \/><\/p>\n<p>Al demonio de la <em>Intemperancia,\u00a0<\/em>Poe a\u00f1ade otro demonio, consecuencia del anterior, el transtorno mental, al que denomina <em>Perversidad <\/em>y que es el que destruye al narrador y a lo que le rodea<\/p>\n<p>Poe fabrica una obra de arte del cuento de terror y de toda la literatura universal mezclando al horror del alcoholismo y sus consecuencias, un elemento sobrenatural que\u00a0el genio de Boston\u00a0 introduce sutilmente: el sustituto del viejo gato, el espectro de<em> Plut\u00f3n.\u00a0<\/em> Pero incluso sin ese <em>adorno<\/em>\u00a0magistral, el cuento no perder\u00eda horror&#8230; No hay nada m\u00e1s perturbador y desapacible que los demonios que habitan en nuestra alma.<\/p>\n<p>Maestro en todos los entresijos del cuento, es en los finales donde Poe brilla a una altura sublime. Una vez coment\u00f3 que cuando escrib\u00eda un cuento lo primero en lo que pensaba era el final y, realmente, pocos autores pueden hacerle sombra en este aspecto.<strong> La traducci\u00f3n, de Julio Cort\u00e1zar<\/strong>.<\/p>\n<h2><em>El gato negro<\/em><\/h2>\n<h2><em>Edgar Allan Poe (1809-1849)<\/em><\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-143\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/10689841_557525177711096_7220960118047335804_n-copia.jpg\" alt=\"\" width=\"946\" height=\"928\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/10689841_557525177711096_7220960118047335804_n-copia.jpg 946w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/10689841_557525177711096_7220960118047335804_n-copia-300x294.jpg 300w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/10689841_557525177711096_7220960118047335804_n-copia-768x753.jpg 768w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/10689841_557525177711096_7220960118047335804_n-copia-900x883.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 946px) 100vw, 946px\" \/><\/p>\n<p><em>No espero ni pido que alguien crea en el extra\u00f1o aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estar\u00eda si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y s\u00e9 muy bien que esto no es un sue\u00f1o. Ma\u00f1ana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Mi prop\u00f3sito inmediato consiste en poner de manifiesto, simple, sucintamente y sin comentarios, una serie de episodios dom\u00e9sticos. Las consecuencias de esos episodios me han aterrorizado, me han torturado y, por fin, me han destruido. Pero no intentar\u00e9 explicarlos. Si para m\u00ed han sido horribles, para otros resultar\u00e1n menos espantosos que barrocos. M\u00e1s adelante, tal vez, aparecer\u00e1 alguien cuya inteligencia reduzca mis fantasmas a lugares comunes; una inteligencia m\u00e1s serena, m\u00e1s l\u00f3gica y mucho menos excitable que la m\u00eda, capaz de ver en las circunstancias que temerosamente describir\u00e9, una vulgar sucesi\u00f3n de causas y efectos naturales.<\/em><\/p>\n<div class=\"text-justify\">\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-223\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1374214_495044683925811_1140309736_n.jpg\" alt=\"\" width=\"646\" height=\"800\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1374214_495044683925811_1140309736_n.jpg 646w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1374214_495044683925811_1140309736_n-242x300.jpg 242w\" sizes=\"(max-width: 646px) 100vw, 646px\" \/><\/p>\n<p><em>Desde la infancia me destaqu\u00e9 por la docilidad y bondad de mi car\u00e1cter. La ternura que abrigaba mi coraz\u00f3n era tan grande que llegaba a convertirme en objeto de burla para mis compa\u00f1eros. Me gustaban especialmente los animales, y mis padres me permit\u00edan tener una gran variedad. Pasaba a su lado la mayor parte del tiempo, y jam\u00e1s me sent\u00eda m\u00e1s feliz que cuando les daba de comer y los acariciaba. Este rasgo de mi car\u00e1cter creci\u00f3 conmigo y, cuando llegu\u00e9 a la virilidad, se convirti\u00f3 en una de mis principales fuentes de placer. Aquellos que alguna vez han experimentado cari\u00f1o hacia un perro fiel y sagaz no necesitan que me moleste en explicarles la naturaleza o la intensidad de la retribuci\u00f3n que recib\u00eda. Hay algo en el generoso y abnegado amor de un animal que llega directamente al coraz\u00f3n de aquel que con frecuencia ha probado la falsa amistad y la fr\u00e1gil fidelidad del hombre.<\/em><\/p>\n<p><em>Me cas\u00e9 joven y tuve la alegr\u00eda de que mi esposa compartiera mis preferencias. Al observar mi gusto por los animales dom\u00e9sticos, no perd\u00eda oportunidad de procurarme los m\u00e1s agradables de entre ellos. Ten\u00edamos p\u00e1jaros, peces de colores, un hermoso perro, conejos, un monito y un gato.<\/em><\/p>\n<p><em>Este \u00faltimo era un animal de notable tama\u00f1o y hermosura, completamente negro y de una sagacidad asombrosa. Al referirse a su inteligencia, mi mujer, que en el fondo era no poco supersticiosa, alud\u00eda con frecuencia a la antigua creencia popular de que todos los gatos negros son brujas metamorfoseadas. No quiero decir que lo creyera seriamente, y s\u00f3lo menciono la cosa porque acabo de recordarla.<\/em><\/p>\n<p><em>Plut\u00f3n -tal era el nombre del gato- se hab\u00eda convertido en mi favorito y mi camarada. S\u00f3lo yo le daba de comer y \u00e9l me segu\u00eda por todas partes en casa. Me costaba mucho impedir que anduviera tras de m\u00ed en la calle.<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-224\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/262603_361846347245646_46233989_n.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"745\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/262603_361846347245646_46233989_n.jpg 600w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/262603_361846347245646_46233989_n-242x300.jpg 242w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p><em>Nuestra amistad dur\u00f3 as\u00ed varios a\u00f1os, en el curso de los cuales (enrojezco al confesarlo) mi temperamento y mi car\u00e1cter se alteraron radicalmente por culpa del demonio. Intemperancia. D\u00eda a d\u00eda me fui volviendo m\u00e1s melanc\u00f3lico, irritable e indiferente hacia los sentimientos ajenos. Llegu\u00e9, incluso, a hablar descomedidamente a mi mujer y termin\u00e9 por infligirle violencias personales. Mis favoritos, claro est\u00e1, sintieron igualmente el cambio de mi car\u00e1cter. No s\u00f3lo los descuidaba, sino que llegu\u00e9 a hacerles da\u00f1o. Hacia Plut\u00f3n, sin embargo, conserv\u00e9 suficiente consideraci\u00f3n como para abstenerme de maltratarlo, cosa que hac\u00eda con los conejos, el mono y hasta el perro cuando, por casualidad o movidos por el afecto, se cruzaban en mi camino. Mi enfermedad, empero, se agravaba -pues, \u00bfqu\u00e9 enfermedad es comparable al alcohol?-, y finalmente el mismo Plut\u00f3n, que ya estaba viejo y, por tanto, algo enojadizo, empez\u00f3 a sufrir las consecuencias de mi mal humor.<\/em><\/p>\n<p><em>Una noche en que volv\u00eda a casa completamente embriagado, despu\u00e9s de una de mis correr\u00edas por la ciudad, me pareci\u00f3 que el gato evitaba mi presencia. Lo alc\u00e9 en brazos, pero, asustado por mi violencia, me mordi\u00f3 ligeramente en la mano. Al punto se apoder\u00f3 de m\u00ed una furia demon\u00edaca y ya no supe lo que hac\u00eda. Fue como si la ra\u00edz de mi alma se separara de golpe de mi cuerpo; una maldad m\u00e1s que diab\u00f3lica, alimentada por la ginebra, estremeci\u00f3 cada fibra de mi ser. Sacando del bolsillo del chaleco un cortaplumas, lo abr\u00ed mientras sujetaba al pobre animal por el pescuezo y, deliberadamente, le hice saltar un ojo. Enrojezco, me abraso, tiemblo mientras escribo tan condenable atrocidad.<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-328\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-18-a-las-19.10.31.png\" alt=\"\" width=\"714\" height=\"526\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-18-a-las-19.10.31.png 714w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-18-a-las-19.10.31-300x221.png 300w\" sizes=\"(max-width: 714px) 100vw, 714px\" \/><\/p>\n<p><em>Cuando la raz\u00f3n retorn\u00f3 con la ma\u00f1ana, cuando hube disipado en el sue\u00f1o los vapores de la org\u00eda nocturna, sent\u00ed que el horror se mezclaba con el remordimiento ante el crimen cometido; pero mi sentimiento era d\u00e9bil y ambiguo, no alcanzaba a interesar al alma. Una vez m\u00e1s me hund\u00ed en los excesos y muy pronto ahogu\u00e9 en vino los recuerdos de lo sucedido.<\/em><\/p>\n<p><em>El gato, entretanto, mejoraba poco a poco. Cierto que la \u00f3rbita donde faltaba el ojo presentaba un horrible aspecto, pero el animal no parec\u00eda sufrir ya. Se paseaba, como de costumbre, por la casa, aunque, como es de imaginar, hu\u00eda aterrorizado al verme. Me quedaba a\u00fan bastante de mi antigua manera de ser para sentirme agraviado por la evidente antipat\u00eda de un animal que alguna vez me hab\u00eda querido tanto. Pero ese sentimiento no tard\u00f3 en ceder paso a la irritaci\u00f3n. Y entonces, para mi ca\u00edda final e irrevocable, se present\u00f3 el esp\u00edritu de la\u00a0perversidad. La filosof\u00eda no tiene en cuenta a este esp\u00edritu; y, sin embargo, tan seguro estoy de que mi alma existe como de que la perversidad es uno de los impulsos primordiales del coraz\u00f3n humano, una de las facultades primarias indivisibles, uno de esos sentimientos que dirigen el car\u00e1cter del hombre. \u00bfQui\u00e9n no se ha sorprendido a s\u00ed mismo cien veces en momentos en que comet\u00eda una acci\u00f3n tonta o malvada por la simple raz\u00f3n de que no deb\u00eda cometerla? \u00bfNo hay en nosotros una tendencia permanente, que enfrenta descaradamente al buen sentido, una tendencia a transgredir lo que constituye la Ley por el solo hecho de serlo? Este esp\u00edritu de perversidad se present\u00f3, como he dicho, en mi ca\u00edda final. <\/em><\/p>\n<p><em>Y el insondable anhelo que ten\u00eda mi alma de vejarse a s\u00ed misma, de violentar su propia naturaleza, de hacer mal por el mal mismo, me incit\u00f3 a continuar y, finalmente, a consumar el suplicio que hab\u00eda infligido a la inocente bestia. Una ma\u00f1ana, obrando a sangre fr\u00eda, le pas\u00e9 un lazo por el pescuezo y lo ahorqu\u00e9 en la rama de un \u00e1rbol; lo ahorqu\u00e9 mientras las l\u00e1grimas manaban de mis ojos y el m\u00e1s amargo remordimiento me apretaba el coraz\u00f3n; lo ahorqu\u00e9 porque recordaba que me hab\u00eda querido y porque estaba seguro de que no me hab\u00eda dado motivo para matarlo; lo ahorqu\u00e9 porque sab\u00eda que, al hacerlo, comet\u00eda un pecado, un pecado mortal que comprometer\u00eda mi alma hasta llevarla -si ello fuera posible- m\u00e1s all\u00e1 del alcance de la infinita misericordia del Dios m\u00e1s misericordioso y m\u00e1s terrible.<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-330\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-18-a-las-19.17.53.png\" alt=\"\" width=\"977\" height=\"369\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-18-a-las-19.17.53.png 977w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-18-a-las-19.17.53-300x113.png 300w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-18-a-las-19.17.53-768x290.png 768w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-18-a-las-19.17.53-900x340.png 900w\" sizes=\"(max-width: 977px) 100vw, 977px\" \/><\/p>\n<p><em>La noche de aquel mismo d\u00eda en que comet\u00ed tan cruel acci\u00f3n me despertaron gritos de: \u201c\u00a1Incendio!\u201d Las cortinas de mi cama eran una llama viva y toda la casa estaba ardiendo. Con gran dificultad pudimos escapar de la conflagraci\u00f3n mi mujer, un sirviente y yo. Todo qued\u00f3 destruido. Mis bienes terrenales se perdieron y desde ese momento tuve que resignarme a la desesperanza.<\/em><\/p>\n<p><em>No incurrir\u00e9 en la debilidad de establecer una relaci\u00f3n de causa y efecto entre el desastre y mi criminal acci\u00f3n. Pero estoy detallando una cadena de hechos y no quiero dejar ning\u00fan eslab\u00f3n incompleto. Al d\u00eda siguiente del incendio acud\u00ed a visitar las ruinas. Salvo una, las paredes se hab\u00edan desplomado. La que quedaba en pie era un tabique divisorio de poco espesor, situado en el centro de la casa, y contra el cual se apoyaba antes la cabecera de mi lecho. El enlucido hab\u00eda quedado a salvo de la acci\u00f3n del fuego, cosa que atribu\u00ed a su reciente aplicaci\u00f3n. Una densa muchedumbre hab\u00edase reunido frente a la pared y varias personas parec\u00edan examinar parte de la misma con gran atenci\u00f3n y detalle. Las palabras \u201c\u00a1extra\u00f1o!, \u00a1curioso!\u201d y otras similares excitaron mi curiosidad. Al aproximarme vi que en la blanca superficie, grabada como un bajorrelieve, aparec\u00eda la imagen de un gigantesco gato. El contorno ten\u00eda una nitidez verdaderamente maravillosa. Hab\u00eda una soga alrededor del pescuezo del animal.<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-334\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-19-a-las-08.39.59.png\" alt=\"\" width=\"653\" height=\"655\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-19-a-las-08.39.59.png 653w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-19-a-las-08.39.59-150x150.png 150w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-19-a-las-08.39.59-300x300.png 300w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Captura-de-pantalla-2018-12-19-a-las-08.39.59-88x88.png 88w\" sizes=\"(max-width: 653px) 100vw, 653px\" \/><\/p>\n<p>Al descubrir esta aparici\u00f3n -ya que no pod\u00eda considerarla otra cosa- me sent\u00ed dominado por el asombro y el terror. Pero la reflexi\u00f3n vino luego en mi ayuda. <em>Record\u00e9 que hab\u00eda ahorcado al gato en un jard\u00edn contiguo a la casa. Al producirse la alarma del incendio, la multitud hab\u00eda invadido inmediatamente el jard\u00edn: alguien debi\u00f3 de cortar la soga y tirar al gato en mi habitaci\u00f3n por la ventana abierta. Sin duda, hab\u00edan tratado de despertarme en esa forma. Probablemente la ca\u00edda de las paredes comprimi\u00f3 a la v\u00edctima de mi crueldad contra el enlucido reci\u00e9n aplicado, cuya cal, junto con la acci\u00f3n de las llamas y el amoniaco del cad\u00e1ver, produjo la imagen que acababa de ver.<\/em><\/p>\n<p><em>Si bien en esta forma qued\u00f3 satisfecha mi raz\u00f3n, ya que no mi conciencia, sobre el extra\u00f1o episodio, lo ocurrido impresion\u00f3 profundamente mi imaginaci\u00f3n. Durante muchos meses no pude librarme del fantasma del gato, y en todo ese tiempo domin\u00f3 mi esp\u00edritu un sentimiento informe que se parec\u00eda, sin serlo, al remordimiento. Llegu\u00e9 al punto de lamentar la p\u00e9rdida del animal y buscar, en los viles antros que habitualmente frecuentaba, alg\u00fan otro de la misma especie y apariencia que pudiera ocupar su lugar.<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-319\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/wp-1474656406408.jpg\" alt=\"\" width=\"1962\" height=\"1547\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/wp-1474656406408.jpg 1962w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/wp-1474656406408-300x237.jpg 300w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/wp-1474656406408-768x606.jpg 768w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/wp-1474656406408-1024x807.jpg 1024w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/wp-1474656406408-900x710.jpg 900w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/wp-1474656406408-1280x1009.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1962px) 100vw, 1962px\" \/><\/p>\n<p><em>Una noche en que, borracho a medias, me hallaba en una taberna m\u00e1s que infame, reclam\u00f3 mi atenci\u00f3n algo negro posado sobre uno de los enormes toneles de ginebra que constitu\u00edan el principal moblaje del lugar. Durante algunos minutos hab\u00eda estado mirando dicho tonel y me sorprendi\u00f3 no haber advertido antes la presencia de la mancha negra en lo alto. Me aproxim\u00e9 y la toqu\u00e9 con la mano. Era un gato negro muy grande, tan grande como Plut\u00f3n y absolutamente igual a \u00e9ste, salvo un detalle. Plut\u00f3n no ten\u00eda el menor pelo blanco en el cuerpo, mientras este gato mostraba una vasta aunque indefinida mancha blanca que le cubr\u00eda casi todo el pecho.<\/em><\/p>\n<p><em>Al sentirse acariciado se enderez\u00f3 prontamente, ronroneando con fuerza, se frot\u00f3 contra mi mano y pareci\u00f3 encantado de mis atenciones. Acababa, pues, de encontrar el animal que precisamente andaba buscando. De inmediato, propuse su compra al tabernero, pero me contest\u00f3 que el animal no era suyo y que jam\u00e1s lo hab\u00eda visto antes ni sab\u00eda nada de \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Continu\u00e9 acariciando al gato y, cuando me dispon\u00eda a volver a casa, el animal pareci\u00f3 dispuesto a acompa\u00f1arme. Le permit\u00ed que lo hiciera, deteni\u00e9ndome una y otra vez para inclinarme y acariciarlo. Cuando estuvo en casa, se acostumbr\u00f3 a ella de inmediato y se convirti\u00f3 en el gran favorito de mi mujer.<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-233\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Aleksandrov.jpg\" alt=\"\" width=\"736\" height=\"920\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Aleksandrov.jpg 736w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Aleksandrov-240x300.jpg 240w\" sizes=\"(max-width: 736px) 100vw, 736px\" \/><\/p>\n<p><em>Por mi parte, pronto sent\u00ed nacer en m\u00ed una antipat\u00eda hacia aquel animal. Era exactamente lo contrario de lo que hab\u00eda anticipado, pero -sin que pueda decir c\u00f3mo ni por qu\u00e9- su marcado cari\u00f1o por m\u00ed me disgustaba y me fatigaba. Gradualmente, el sentimiento de disgusto y fatiga creci\u00f3 hasta alcanzar la amargura del odio. Evitaba encontrarme con el animal; un resto de verg\u00fcenza y el recuerdo de mi crueldad de anta\u00f1o me vedaban maltratarlo. Durante algunas semanas me abstuve de pegarle o de hacerlo v\u00edctima de cualquier violencia; pero gradualmente -muy gradualmente- llegu\u00e9 a mirarlo con inexpresable odio y a huir en silencio de su detestable presencia, como si fuera una emanaci\u00f3n de la peste.<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-228\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/283210_355579181205696_306130673_n.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"895\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/283210_355579181205696_306130673_n.jpg 700w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/283210_355579181205696_306130673_n-235x300.jpg 235w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p><em>Lo que, sin duda, contribuy\u00f3 a aumentar mi odio fue descubrir, a la ma\u00f1ana siguiente de haberlo tra\u00eddo a casa, que aquel gato, igual que Plut\u00f3n, era tuerto. Esta circunstancia fue precisamente la que lo hizo m\u00e1s grato a mi mujer, quien, como ya dije, pose\u00eda en alto grado esos sentimientos humanitarios que alguna vez hab\u00edan sido mi rasgo distintivo y la fuente de mis placeres m\u00e1s simples y m\u00e1s puros.<\/em><\/p>\n<p><em>El cari\u00f1o del gato por m\u00ed parec\u00eda aumentar en el mismo grado que mi aversi\u00f3n. Segu\u00eda mis pasos con una pertinencia que me costar\u00eda hacer entender al lector. Dondequiera que me sentara ven\u00eda a ovillarse bajo mi silla o saltaba a mis rodillas, prodig\u00e1ndome sus odiosas caricias. Si echaba a caminar, se met\u00eda entre mis pies, amenazando con hacerme caer, o bien clavaba sus largas y afiladas u\u00f1as en mis ropas, para poder trepar hasta mi pecho. En esos momentos, aunque ansiaba aniquilarlo de un solo golpe, me sent\u00eda paralizado por el recuerdo de mi primer crimen, pero sobre todo -quiero confesarlo ahora mismo- por un espantoso temor al animal.<\/em><\/p>\n<p><em>Aquel temor no era precisamente miedo de un mal f\u00edsico y, sin embargo, me ser\u00eda imposible definirlo de otra manera. Me siento casi avergonzado de reconocer, s\u00ed, a\u00fan en esta celda de criminales me siento casi avergonzado de reconocer que el terror, el espanto que aquel animal me inspiraba, era intensificado por una de las m\u00e1s insensatas quimeras que ser\u00eda dado concebir. M\u00e1s de una vez mi mujer me hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n sobre la forma de la mancha blanca de la cual ya he hablado, y que constitu\u00eda la \u00fanica diferencia entre el extra\u00f1o animal y el que yo hab\u00eda matado. El lector recordar\u00e1 que esta mancha, aunque grande, me hab\u00eda parecido al principio de forma indefinida; pero gradualmente, de manera tan imperceptible que mi raz\u00f3n luch\u00f3 durante largo tiempo por rechazarla como fant\u00e1stica, la mancha fue asumiendo un contorno de rigurosa precisi\u00f3n. Representaba ahora algo que me estremezco al nombrar, y por ello odiaba, tem\u00eda y hubiera querido librarme del monstruo si hubiese sido capaz de atreverme; representaba, digo, la imagen de una cosa atroz, siniestra\u2026, \u00a1la imagen del\u00a0pat\u00edbulo! \u00a1Oh l\u00fagubre y terrible m\u00e1quina del horror y del crimen, de la agon\u00eda y de la muerte!<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-238\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/28377669_296418087551050_5914036396206291448_n.jpg\" alt=\"\" width=\"698\" height=\"960\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/28377669_296418087551050_5914036396206291448_n.jpg 698w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/28377669_296418087551050_5914036396206291448_n-218x300.jpg 218w\" sizes=\"(max-width: 698px) 100vw, 698px\" \/><em>Me sent\u00ed entonces m\u00e1s miserable que todas las miserias humanas. \u00a1Pensar que una bestia, cuyo semejante hab\u00eda yo destruido desde\u00f1osamente, una bestia era capaz de producir tan insoportable angustia en un hombre creado a imagen y semejanza de Dios! \u00a1Ay, ni de d\u00eda ni de noche pude ya gozar de la bendici\u00f3n del reposo! De d\u00eda, aquella criatura no me dejaba un instante solo; de noche, despertaba hora a hora de los m\u00e1s horrorosos sue\u00f1os, para sentir el ardiente aliento de la cosa en mi rostro y su terrible peso -pesadilla encarnada de la que no me era posible desprenderme- apoyado eternamente sobre mi coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Bajo el agobio de tormentos semejantes, sucumbi\u00f3 en m\u00ed lo poco que me quedaba de bueno. S\u00f3lo los malos pensamientos disfrutaban ya de mi intimidad; los m\u00e1s tenebrosos, los m\u00e1s perversos pensamientos. La melancol\u00eda habitual de mi humor creci\u00f3 hasta convertirse en aborrecimiento de todo lo que me rodeaba y de la entera humanidad; y mi pobre mujer, que de nada se quejaba, lleg\u00f3 a ser la habitual y paciente v\u00edctima de los repentinos y frecuentes arrebatos de ciega c\u00f3lera a que me abandonaba.<\/em><\/p>\n<p><em>Cierto d\u00eda, para cumplir una tarea dom\u00e9stica, me acompa\u00f1\u00f3 al s\u00f3tano de la vieja casa donde nuestra pobreza nos obligaba a vivir. El gato me sigui\u00f3 mientras bajaba la empinada escalera y estuvo a punto de tirarme cabeza abajo, lo cual me exasper\u00f3 hasta la locura. Alzando un hacha y olvidando en mi rabia los pueriles temores que hasta entonces hab\u00edan detenido mi mano, descargu\u00e9 un golpe que hubiera matado instant\u00e1neamente al animal de haberlo alcanzado. Pero la mano de mi mujer detuvo su trayectoria. Entonces, llevado por su intervenci\u00f3n a una rabia m\u00e1s que demon\u00edaca, me zaf\u00e9 de su abrazo y le hund\u00ed el hacha en la cabeza. Sin un solo quejido, cay\u00f3 muerta a mis pies.<\/em><\/p>\n<p><em>Cumplido este espantoso asesinato, me entregu\u00e9 al punto y con toda sangre fr\u00eda a la tarea de ocultar el cad\u00e1ver. Sab\u00eda que era imposible sacarlo de casa, tanto de d\u00eda como de noche, sin correr el riesgo de que alg\u00fan vecino me observara. Diversos proyectos cruzaron mi mente. Por un momento pens\u00e9 en descuartizar el cuerpo y quemar los pedazos. Luego se me ocurri\u00f3 cavar una tumba en el piso del s\u00f3tano. Pens\u00e9 tambi\u00e9n si no conven\u00eda arrojar el cuerpo al pozo del patio o meterlo en un caj\u00f3n, como si se tratara de una mercader\u00eda com\u00fan, y llamar a un mozo de cordel para que lo retirara de casa. Pero, al fin, di con lo que me pareci\u00f3 el mejor expediente y decid\u00ed emparedar el cad\u00e1ver en el s\u00f3tano, tal como se dice que los monjes de la Edad Media emparedaban a sus v\u00edctimas.<\/em><\/p>\n<p><em>El s\u00f3tano se adaptaba bien a este prop\u00f3sito. Sus muros eran de material poco resistente y estaban reci\u00e9n revocados con un mortero ordinario, que la humedad de la atm\u00f3sfera no hab\u00eda dejado endurecer. Adem\u00e1s, en una de las paredes se ve\u00eda la saliencia de una falsa chimenea, la cual hab\u00eda sido rellenada y tratada de manera semejante al resto del s\u00f3tano. Sin lugar a dudas, ser\u00eda muy f\u00e1cil sacar los ladrillos en esa parte, introducir el cad\u00e1ver y tapar el agujero como antes, de manera que ninguna mirada pudiese descubrir algo sospechoso.<\/em><\/p>\n<p><em>No me equivocaba en mis c\u00e1lculos. F\u00e1cilmente saqu\u00e9 los ladrillos con ayuda de una palanca y, luego de colocar cuidadosamente el cuerpo contra la pared interna, lo mantuve en esa posici\u00f3n mientras aplicaba de nuevo la mamposter\u00eda en su forma original. Despu\u00e9s de procurarme argamasa, arena y cerda, prepar\u00e9 un enlucido que no se distingu\u00eda del anterior y revoqu\u00e9 cuidadosamente el nuevo enladrillado. Concluida la tarea, me sent\u00ed seguro de que todo estaba bien. La pared no mostraba la menor se\u00f1al de haber sido tocada. Hab\u00eda barrido hasta el menor fragmento de material suelto. Mir\u00e9 en torno, triunfante, y me dije: \u201cAqu\u00ed, por lo menos, no he trabajado en vano\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Mi paso siguiente consisti\u00f3 en buscar a la bestia causante de tanta desgracia, pues al final me hab\u00eda decidido a matarla. Si en aquel momento el gato hubiera surgido ante m\u00ed, su destino habr\u00eda quedado sellado, pero, por lo visto, el astuto animal, alarmado por la violencia de mi primer acceso de c\u00f3lera, se cuidaba de aparecer mientras no cambiara mi humor. Imposible describir o imaginar el profundo, el maravilloso alivio que la ausencia de la detestada criatura trajo a mi pecho. No se present\u00f3 aquella noche, y as\u00ed, por primera vez desde su llegada a la casa, pude dormir profunda y tranquilamente; s\u00ed, pude dormir, aun con el peso del crimen sobre mi alma.<\/em><\/p>\n<p><em>Pasaron el segundo y el tercer d\u00eda y mi atormentador no volv\u00eda. Una vez m\u00e1s respir\u00e9 como un hombre libre. \u00a1Aterrado, el monstruo hab\u00eda huido de casa para siempre! \u00a1Ya no volver\u00eda a contemplarlo! Gozaba de una suprema felicidad, y la culpa de mi negra acci\u00f3n me preocupaba muy poco. Se practicaron algunas averiguaciones, a las que no me cost\u00f3 mucho responder. Incluso hubo una perquisici\u00f3n en la casa; pero, naturalmente, no se descubri\u00f3 nada. Mi tranquilidad futura me parec\u00eda asegurada.<\/em><\/p>\n<p><em>Al cuarto d\u00eda del asesinato, un grupo de polic\u00edas se present\u00f3 inesperadamente y procedi\u00f3 a una nueva y rigurosa inspecci\u00f3n. Convencido de que mi escondrijo era impenetrable, no sent\u00ed la m\u00e1s leve inquietud. Los oficiales me pidieron que los acompa\u00f1ara en su examen. No dejaron hueco ni rinc\u00f3n sin revisar. Al final, por tercera o cuarta vez, bajaron al s\u00f3tano. Los segu\u00ed sin que me temblara un solo m\u00fasculo. Mi coraz\u00f3n lat\u00eda tranquilamente, como el de aquel que duerme en la inocencia. Me pase\u00e9 de un lado al otro del s\u00f3tano. Hab\u00eda cruzado los brazos sobre el pecho y andaba tranquilamente de aqu\u00ed para all\u00e1. Los polic\u00edas estaban completamente satisfechos y se dispon\u00edan a marcharse. La alegr\u00eda de mi coraz\u00f3n era demasiado grande para reprimirla. Ard\u00eda en deseos de decirles, por lo menos, una palabra como prueba de triunfo y confirmar doblemente mi inocencia.<\/em><\/p>\n<p><em>-Caballeros -dije, por fin, cuando el grupo sub\u00eda la escalera-, me alegro mucho de haber disipado sus sospechas. Les deseo felicidad y un poco m\u00e1s de cortes\u00eda. Dicho sea de paso, caballeros, esta casa est\u00e1 muy bien construida\u2026 (En mi fren\u00e9tico deseo de decir alguna cosa con naturalidad, casi no me daba cuenta de mis palabras). Repito que es una casa de excelente construcci\u00f3n. Estas paredes\u2026 \u00bfya se marchan ustedes, caballeros?\u2026 tienen una gran solidez.<\/em><\/p>\n<p><em>Y entonces, arrastrado por mis propias bravatas, golpe\u00e9 fuertemente con el bast\u00f3n que llevaba en la mano sobre la pared del enladrillado tras de la cual se hallaba el cad\u00e1ver de la esposa de mi coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>\u00a1Que Dios me proteja y me libre de las garras del archidemonio! Apenas hab\u00eda cesado el eco de mis golpes cuando una voz respondi\u00f3 desde dentro de la tumba. Un quejido, sordo y entrecortado al comienzo, semejante al sollozar de un ni\u00f1o, que luego creci\u00f3 r\u00e1pidamente hasta convertirse en un largo, agudo y continuo alarido, anormal, como inhumano, un aullido, un clamor de lamentaci\u00f3n, mitad de horror, mitad de triunfo, como s\u00f3lo puede haber brotado en el infierno de la garganta de los condenados en su agon\u00eda y de los demonios exultantes en la condenaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Hablar de lo que pens\u00e9 en ese momento ser\u00eda locura. Presa de v\u00e9rtigo, fui tambale\u00e1ndome hasta la pared opuesta. Por un instante el grupo de hombres en la escalera qued\u00f3 paralizado por el terror. Luego, una docena de robustos brazos atacaron la pared, que cay\u00f3 de una pieza. El cad\u00e1ver, ya muy corrompido y manchado de sangre coagulada, apareci\u00f3 de pie ante los ojos de los espectadores. Sobre su cabeza, con la roja boca abierta y el \u00fanico ojo como de fuego, estaba agazapada la horrible bestia cuya astucia me hab\u00eda inducido al asesinato y cuya voz delatadora me entregaba al verdugo. \u00a1Hab\u00eda emparedado al monstruo en la tumba!<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-191\" src=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/521855_419093354854278_1939005793_n.jpg\" alt=\"\" width=\"892\" height=\"782\" srcset=\"http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/521855_419093354854278_1939005793_n.jpg 892w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/521855_419093354854278_1939005793_n-300x263.jpg 300w, http:\/\/vps359886.ovh.net\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/521855_419093354854278_1939005793_n-768x673.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 892px) 100vw, 892px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por si todav\u00eda hay alguien que no ha le\u00eddo &#8220;El gato negro&#8221;, en la introducci\u00f3n no revelo el final, pero s\u00ed algunos elementos que, siendo un relato tan corto, merece la pena descubrirlos por uno mismo. 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